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HIDROCICLONES DE FONDO PLANO

Juan Luis Bouso

Eral, Equipos y Procesos S. A.

Canteras y Explotaciones, Mayo 1999

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HIDROCICLONES DE FONDO PLANO

Índice

1.Introducción

2.Fundamento operativo

3.Aplicaciones

3.1Circuitos cerrados de molienda de alta densidad

3.2Clasificación de estériles para relleno

3.3Concentración gravimétrica

Juan Luis Bouso

Eral, Equipos y Procesos S. A.

Canteras y Explotaciones, Mayo 1999

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1. Introducción

A mediados de los 80 como consecuencia de la crisis petrolífera, cae el precio de los metales y los productores se ven forzados a reducir sus costos de operación.

El aumento de la capacidad de molienda de las plantas procesando minerales de alta ley resulta rentable, ya que la pérdida de recuperación al moler más grueso se ve compensada con el aumento de capacidad, es decir en definitiva se produce más metal, y como consecuencia baja el costo operativo.

Elevando el tamaño de molienda, se aumenta su capacidad con mínimas inversiones en la molienda, siendo tan sólo necesario aumentar el volumen de flotación, lo cual representaba una inversión reducida frente a las inversiones que se requerirían en la molienda.

Para moler más grueso resulta imprescindible elevar el tamaño de corte en los hidrociclones, lo cual se consigue simplemente aumentando la concentración de sólidos en su alimentación, mediante el aumento de tonelaje y la reducción simultánea de agua, pues es de todos conocido que el corte de un hidrociclón, aumenta exponencialmente con el aumento de la concentración de sólidos. Esto también permite reducir el caudal de pulpa entrando a flotación con lo cual las ampliaciones en celdas son también menores.

Tratando además de "rizar el rizo” se aumentan los diámetros de las toberas de rebose y se baja la presión de operación, buscando por cualquier medio elevar el tamaño de corte, .... todo es válido. En estas condiciones la eficiencia de clasificación disminuye, pero sin apenas inversión se ha alcanzado el objetivo, aumentar el tamaño de molienda y consiguientemente la capacidad.

En esos momentos y con esa situación, aparece en escena el hidrociclón de fondo plano, de diseño diferente, totalmente cilíndrico y acabado en un fondo prácticamente horizontal, figura 1.

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Figura 1

2. Fundamento operativo

Con el fin de ampliar el campo de trabajo de los hidrociclones hacia tamaños de corte mayores, por encima de las 150 micras, surgió, basándose en la cama de sólidos que se crea en los ciclones de cono obtuso, el desarrollo de los llamados ciclones de fondo plano, mejor llamados por su inventor el Prof. Dr. Helmut Trawinski Ciclones CBC (Circulating Bed Cyclone), ciclones de lecho circulante.

El lecho “fluido” creado en la zona inferior de los ciclones de cono ancho, no es un lecho estacionario, sino que está dotado de un movimiento de convención alrededor del núcleo central, lo cual favorece la reclasificación de partículas, ligeras o de pequeño tamaño mal clasificadas, que en su movimiento constante son en algún momento arrastradas por el torbellino interior o principal, siendo finalmente evacuadas por el rebose superior.

Este principio no puede ser aprovechado en un ciclón cónico, porque un aumento de la altura del lecho provocaría rápidamente la obstrucción de la boquilla de descarga, debido a la fricción de las partículas con la pared cónica (efecto silo), pero si puede ser

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desarrollado alejando la pared del orificio de descarga, para lo cual se elimina la zona cónica prolongando al mismo tiempo la zona cilíndrica y “cerrando” el ciclón con un fondo horizontal o casi, con un ángulo comprendido entre 160º - 180º. El lecho fluido creado en el fono del ciclón actúa como un “colchón”, amortiguando las variaciones en la alimentación, tanto en caudal como en concentración de sólidos.

Este efecto es de sumo interés, especialmente en circuitos cerrados de molienda donde existen variaciones frecuentes de la concentración de sólidos en la alimentación, debido a los cambios de dureza del mineral y otras variables. Una disminución de la concentración de alimentación es seguida de una disminución de la concentración en la descarga, lo que provoca automáticamente una pérdida de partículas finas con el producto grueso, lo que se conoce como corto-circuito o by-pass de finos.

Contrariamente a lo que podría pensarse, la tendencia a la obstrucción de la descarga, por aumentos en el tonelaje de sólidos, es menor en ese tipo de ciclones que en los convencionales, resultando extraño llegar a la obstrucción total, lo que es bastante usual en circuitos de molienda, con las terribles consecuencias que esto trae para los circuitos de flotación posteriores que reciben el producto del rebose de los ciclones. La responsabilidad de esta “resistencia” al bloqueo debemos buscarla en los flujos de convección existentes en el lecho de sólidos que lo mantiene en rotación, figura 2.

Figura 2

Este fenómeno puede ser observado cuando agitamos con una cucharilla una taza de café conteniendo algunos sólidos. La velocidad de rotación, debido a la fricción, se

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reduce en el fondo de la taza mucho más que en la superficie superior del líquido (al igual que sucede en un ciclón fondo plano). En el caso del CBC la rotación de la superficie superior del lecho es generada por la rotación de la suspensión existente sobre él mismo. Se crean así mayores fuerzas centrífugas en la zona superior del lecho que en la zona inferior en contacto con el fondo y esto origina una corriente de convención con sentido arriba-abajo a lo largo de la pared cilíndrica, y con sentido abajo-arriba en la zona central. Esta última corriente provoca una disminución de la carga en dicha zona central, el orificio de la boquilla, evitando el bloqueo.

Las dos corrientes de convención provocan finalmente un flujo radial de la pulpa, transportando los sólidos en el fondo plano, desde la pared cilíndrica hasta el orificio de descarga, haciendo innecesaria la existencia de un fondo cónico para ayudar a la extracción.

Adicionalmente estos flujos provocan un enriquecimiento de la fracción gruesa o pesada, ya que muchas de las partículas finas o ligeras son arrastradas “graciosamente” por el torbellino principal al rebose. Este fenómeno puede ser utilizado también para enriquecimiento de minerales (clasificación selectiva), y por ello resultan muy apropiados los ciclones CBC en circuitos de concentración gravimétrica.

El nivel o altura del lecho sólido determina el tamaño de separación, ya que lógicamente provoca un cambio en la altura libre de vórtice, figura 3.

Figura 3

La superficie hipotética, dada por el diámetro de la tobera de rebose -do- y la altura de vórtice -hi-, podría asumirse como la superficie de clasificación, y esto explicaría el por

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qué el tamaño de corte es inversamente proporcional a esta altura libre -hi-, tal y como refleja la ecuación siguiente:

d50

=

18n

•

de.do

•

 

D

g(ys − yl ))

D.h

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H

 

 

 

 

 

donde:

η = viscosidad

γs , γl = peso específico de sólido y líquido, respectivamente g = aceleración de la gravedad

de, do = diámetros de entrada y rebose, respectivamente D = diámetro del ciclón

H = pérdida de presión.

Variando la longitud de la parte cilíndrica del ciclón, mediante la adición o sustracción de cuerpos cilíndricos, o bien, variando la altura del lecho fluido creado mediante el empleo de boquillas de diferentes diámetros, es posible modificar el tamaño de corte del hidrociclón, figura 4.

Figura 4

Numerosas pruebas de laboratorio, así como valiosa información obtenida del gran número de ciclones CBC, hoy en funcionamiento, permiten establecer una relación entre el tamaño de corte alcanzado con ciclones cónicos y CBC de igual diámetro.

Podría generalizarse diciendo que la relación entre el tamaño de corte (d50) obtenido en un ciclón CBC (del mismo diámetro y longitud), y el obtenido en un ciclón convencional de aproximadamente 20º, es de 2,5. Variando el número de cuerpos cilíndricos en el CBC pueden alcanzarse relaciones entre 1 y 2,5.

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Lo hasta ahora expuesto resulta de enorme interés si consideramos que ello permite expandir el rango del tamaño de separación de los hidrociclones, hasta más de 500 micras.

A modo de ejemplo, un hidrociclón de 200 mm de diámetro puede alcanzar corte entre 15 micras y 200 micras según se utilice configuración cónica o CBC, por supuesto a diferentes presiones y con diferentes toberas de alimentación y rebose.

No es tan solo ésta la única ventaja de los hidrociclones CBC frente a los cónicos, además, también la selectividad o eficiencia de separación es más elevada.

De todos es conocido que la separación en un hidrociclón se lleva a cabo en la corriente interior ascendente, también llamado torbellino secundario. Resulta fácil entender que en un ciclón CBC, dicha corriente está muy separada de la corriente primaria descendente o torbellino primario. La corriente primaria se introduce en el lecho fluido para formar la corriente secundaria ascendente sin apenas disturbar la formación de ésta, por lo que el flujo del rebose es más estable y no transporta accidentalmente partículas extrañas. La granulometría del producto fino o ligero resulta así más uniforme. Adicionalmente, la tercera corriente de convención que se crea, efectúa un post- deslamado de la fracción gruesa que forma el lecho fluido, por lo que el contenido de finos de la misma es menor que en un hidrociclón convencional, lo que hace muy interesante la aplicación de ciclones CBC en la clasificación de estériles de flotación para obtención de producto para relleno hidráulico.

3. Aplicaciones

Sería conveniente destacar tres aplicaciones muy interesantes de estos hidrociclones de fondo plano CBC. La primera en circuitos cerrados de molienda a alta densidad, la segunda en clasificación de estériles de flotación para relleno de mina y la tercera en circuitos de concentración gravimétrica. En estos casos, y por razones distintas, este tipo de ciclón ha aportado valiosas soluciones a viejos problemas.

3.1 Circuitos cerrados de molienda a alta densidad

Como se comentaba al comienzo, la primera vía para aumentar la capacidad de los circuitos de molienda, sin aumentar los equipos de molienda (de costo elevadísimo, en

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algunos casos más del 50 por 100 de la inversión de una planta), es aumentar el tamaño del producto de la entrada a flotación, es decir, el tamaño de molienda.

Esto se logra fácilmente modificando el tamaño de corte en los hidrociclones, y el modo más sencillo de hacerlo sin cambiar ni los ciclones ni las bombas instaladas es aumentar la concentración de sólidos en la alimentación a los mismos. De este modo, efectivamente el objetivo se consigue, pero la eficiencia de clasificación se ve reducida como consecuencia de la clasificación obstaculizada que tiene lugar en el interior del hidrociclón (en otras palabras, “la lucha a muerte” de tantas partículas entre sí, en el interior del ciclón, para conseguir un espacio en que sobrevivir).

El camino más razonable, desde el punto de vista técnico, sería cambiar los hidrociclones por otros de mayor diámetro, que puedan alcanzar el corte deseado (más grueso) en condiciones óptimas. Lamentablemente, en la mayoría de los casos, esto no es posible pues obligaría a manejar mayores volúmenes de pulpa, que irían finalmente al circuito de flotación y el tiempo de residencia se reduciría notablemente con la consiguiente pérdida en la recuperación.

Por otro lado, emplear ciclones de mayores dimensiones significaría en muchos casos disponer de tan sólo una o dos unidades en operación, y esto restaría flexibilidad al circuito frente a variaciones de tonelaje, pues no podría variarse el número de ciclones en operación. A este respecto diríamos que, el mínimo número recomendable de unidades en operación en circuitos con grandes variaciones debería estar entre 4 y 6.

Frente a todos estos problemas el hidrociclón CBC aporta una gran solución. Como se ha expuesto, un ciclón de fondo plano puede alcanzar cortes mayores, hasta casi tres veces que otro convencional de su mismo diámetro, es decir, manteniendo sin variación el caudal de tratamiento. Además, su menor corto-circuito y menor tendencia al bloqueo lo convierten en una herramienta valiosísima para este tipo de circuitos de molienda. Son numerosos en la actualidad los hidrociclones CBC en funcionamiento en esta aplicación concreta.

En resumen este diseño permite que un ciclón por ejemplo de 500 mm realice el corte de un ciclón de 650 mm o mayor, pero lo que es importante de modo natural, sin necesidad de forzar los parámetros operativos, es decir operando con una alta eficiencia.

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En varios circuitos de molienda, ciclones convencionales cónicos de 500 mm y de 650 mm han sido remplazados por hidrociclones de fondo plano de 400 mm y 500 mm, que al operar con una mayor eficiencia permiten bien recuperar el tamaño de corte perdido sin perder capacidad de molienda, o bien aumentar la capacidad de molienda manteniendo el tamaño de corte. Como ejemplos podrían citarse, Chuquicamata, Andina, Mantos Blancos, Disputada Las Condes “El soldado” en Chile, Toquepala y Poderosa en Perú, Bolidén Apirsa, Almagrera en España, entre otros concentradores. La figura 5 muestra la nave de molienda de una de las mayores minas de cobre del mundo, equipada con ciclones de fondo plano.

Figura 5

Cambios de posición en los hidrociclones, tratando de llevarlos cerca de la posición horizontal, tienen también lugar, como resultado de la búsqueda de tamaños de corte mayores o aumentos de capacidad.

Por supuesto también hubiera sido posible reemplazar los ciclones con otros de mayor tamaño, como se hizo en varias plantas, pero esto eliminaría una de las ventajas operativas de los hidrociclones, la flexibilidad.

Como siempre hay gustos para todo, y hay operadores que prefieren circuitos con el menor número de ciclones, y yendo al límite un solo hidrociclón por cada sección de molienda, lo que es posible en plantas de medio tonelaje. Otros operadores prefieren

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disponer de al menos cuatro ciclones, para variando el número de unidades en operación, ajustarse a las variaciones de tratamiento causadas por diferencias en la dureza y granulometría del mineral.

En secciones de bajo tonelaje, donde por razones de capacidad sólo se puede instalar un hidrociclón, lógicamente de tamaño inferior al que sería conveniente para alcanzar un corte grueso, la aplicación del hidrociclón de fondo plano resulta determinante, siendo posible operar con hidrociclones de diámetros inferiores a 400 mm pero con tamaños de corte equivalentes a los que se obtendrían con ciclones de diámetro superior, 500 mm o mayores.

Obviamente las plantas de nueva construcción ya son diseñadas con hidrociclones de mayor tamaño, de acuerdo a las necesidades de molienda establecidas, surgiendo el hidrociclón de 650 mm e incluso superior como el tamaño estándar en las plantas de cobre últimamente instaladas, especialmente en las plantas de molienda autógena y semiautógena.

Afortunadamente para los ingenieros de proceso la naturaleza es variada y los minerales cambian no sólo en base a su localización horizontal, sino también a su situación vertical, lo que significa que el tamaño de liberación cambia de un continente a otro y en un mismo yacimiento en base a su profundidad. Mientras que en el continente americano los tamaños de molienda suelen ser del orden de 200/300 µm en el viejo continente, Europa, suelen ser la décima parte 20/30 µm, y lógicamente esto obliga a emplear ciclones de pequeño diámetro, inferiores a 250 mm. Un ejemplo típico sería las plantas españolas y portuguesas tratando los sulfuros complejos de la faja pirítica ibérica.

Los sulfuros complejos con contenidos económicos; es un decir; de mineral de cobre, plomo, zinc, plata y oro, requieren un tamaño de liberación en el entorno de las 10/20 µm, lo que obliga a realizar complejos circuitos de molienda, con varias etapas de molinos e hidrociclones. Los circuitos de flotación son también complejos, requiriéndose una flotación diferencial donde se va flotando el cobre, el plomo, el zinc y la pirita sucesivamente. Además “las desgracias nunca vienen solas” y no sólo coexisten el cobre, el plomo y el zinc, sino que está presente toda la tabla de Mendeliev, y así metales como Hg, As, Sb y otros, contaminan los concentrados afectando negativamente su valor de venta.

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En este panorama, la clasificación en la molienda juega un papel importantísimo tratando de obtener un producto suficientemente fino para poder separar las especies en la flotación diferencial, pero produciendo el menor número de ultrafinos que por falta de selectividad se perderían y complicarían además las etapas finales de sedimentación y filtración.

3.2 Clasificación de estériles para relleno de mina

Como se mencionaba en la descripción del principio operativo del hidrociclón de fondo plano, su tercera corriente provoca una reclasificación de la fracción gruesa clasificada, inmediatamente antes de su descarga, y ello trae como consecuencia que dicho producto grueso contenga menos partículas finas que el obtenido en la descarga de un hidrociclón convencional cónico.

El primer y mayor condicionante en esta aplicación es obtener un producto válido para su empleo en relleno de mina, y ello pasa por reducir al mínimo el contenido de partículas ultrafinas que es precisamente la mayor ventaja de un ciclón CBC.

El segundo condicionante es alcanzar el mayor aprovechamiento de los estériles de la flotación, primero porque así se disminuirá el problema de vertido de estériles: volumen de presa, espacio ocupado, problemas ambientales, etc; y por otro lado porque al mismo tiempo se reduce la necesidad de adquirir material externo de préstamo para el relleno.

Como igualmente se mencionaba, el hidrociclón CBC presenta una operación muy estable frente a las variaciones de la alimentación, tanto en tonelaje como en concentración de sólidos, y lógicamente todas las variaciones que se producen en una planta repercuten finalmente en la corriente de estériles.

En la operación con hidrociclones cónicos convencionales para evitar que estas fluctuaciones provoquen un atasco de la descarga de los mismos es preciso ser “generoso” con el dimensionamiento de la boquilla de descarga, y ello supondría que el producto grueso –material para el relleno- tendría exceso de finos por lo cual es preciso operar a un tamaño de corte superior al que sería necesario y conveniente, a fin de evitar la presencia de partículas muy finas, y ello significa que al ser el tamaño de corte más alto, es más baja la recuperación de masa en la descarga.

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El hidrociclón CBC por su estabilidad e imposibilidad de atasco en la descarga puede ser ajustado desde el primer momento para el objetivo a alcanzar, es decir, calidad de producto y recuperación de masa.

El relleno hidráulico realizado con estériles de la propia planta significa reducir importantemente los costos de operación, resolviendo los problemas “en casa” sin necesidad de ayudas externas y ello es de vital importancia especialmente en las minas subterráneas del altiplano andino, donde los espacios para el vertido de los estériles son reducidos y las posibilidades de adquirir material de préstamo escasos. La figura 6 muestra las instalaciones de una concentradora de polimetálicos en los Andes peruanos sobre los 4.000 msnm, y en primer plano los depósitos de estériles clasificados para el relleno de la mina subterránea.

Figura 6

3.3Concentración gravimétrica

Los equipos de concentración gravimétrica, generalmente sencillos en su funcionamiento, requieren por norma una alimentación lo más uniforme posible, tanto en tonelaje como en concentración de sólidos.

Este requisito, por otro lado común a la mayoría de los equipos de tratamiento, es más importante, si cabe, en aquellos de concentración gravimétrica, como jigs, mesas de

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sacudidas, espirales y conos concentradores. Además, estos equipos requieren una alimentación sin lamas o partículas ultrafinas que, aumentando la viscosidad del medio líquido en que van suspendidos los sólidos, dificultan el proceso de separación.

Ambas necesidades pueden ser resueltas al mismo tiempo mediante el empleo de los ciclones CBC. Llevando a cabo la alimentación al equipo de concentración, espirales, jigs, etc., a través de hidrociclones CBC se consigue, al mismo tiempo que el deslamado o clasificación necesaria, una alimentación estable gracias a la descarga uniforme de estos equipos. En la figura 7 se ve una sección de espirales alimentadas por hidrociclones de fondo plano, en una planta de concentración de wolframio.

Figura 7

El lecho fluido creado en el fondo plano actúa como un “colchón” que amortigua las variaciones en la concentración de alimentación al mismo tiempo que permite mantener prácticamente constante el tamaño de corte. Por otro lado, como también se mencionaba, se crea una clasificación selectiva de los diferentes minerales existentes en la alimentación de modo que se alcanza un considerable enriquecimiento del producto descargado como grueso o pesado, lo cual favorece el proceso de concentración posterior. No debe olvidarse que, en ocasiones, un ciclón CBC puede ser un medio sencillo de preconcentrar minerales pesados (por ejemplo: oro, estaño, diamantes, etc), o bien minerales carboníferos.

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